La comida irlandesa es diferente a la nuestra, consta de un buen desayuno, a mediodía una comida ligera y la cena, que normalmente se realiza sobre las seis ó siete de la tarde.
Recuerda que cuando una familia irlandesa te ofrece su casa lo hace de verdad y desde el primer momento. No se vuelve a insistir casi nunca si se ofrece algo, ya que dan por hecho que en realidad no lo deseas. Aquí por el contrario, se acostumbra a no aceptar nada a la primera, lo que puede ocasionar posteriores malentendidos.